
(De Primera) En un espectacular y frenético partido por el tercer lugar del Mundial, Inglaterra se impuso 6-4 a Francia en el estadio de Miami. El encuentro tuvo un arranque avasallador por parte de los ingleses, quienes se adelantaron rápidamente gracias a un gol tempranero de Declan Rice al minuto 3 tras un robo en media cancha, seguido por un remate de cabeza de Ezri Konsa al 18′ que puso el 2-0 parcial.
La figura del primer tiempo fue Bukayo Saka, a quien previamente le habían anulado un tanto por fuera de lugar. El atacante inglés firmó un doblete antes del descanso: primero al minuto 37 aprovechando un rebote tras un mano a mano fallado por Marcus Rashford, y posteriormente en el tiempo añadido (45+1′) con un disparo cruzado a pase filtrado de Eberechi Eze, mandando a Inglaterra al vestidor con una cómoda ventaja de 4-0.
Para la parte complementaria, los cambios del estratega francés Didier Deschamps surtieron efecto inmediato para iniciar una bravía reacción. Kylian Mbappé comandó el ataque galo al anotar el 4-1 al 48′ a pase de Michael Olise, para luego asistir con tres dedos a Bradley Barcola, quien recortó en el área y puso el 4-2 al 54′; doce minutos más tarde, el propio Mbappé culminó una espectacular pared con Olise para acercar a Francia 4-3, llegando así a 10 anotaciones en el torneo y consolidándose momentáneamente como el máximo goleador del Mundial, a la espera de lo que haga Lionel Messi (quien tiene 8 goles) en la final entre Argentina y España.
La recta final del encuentro se convirtió en un auténtico torbellino de emociones. Saka completó su triplete desde el punto penal al minuto 87 para el 5-3, pero Francia vendió cara la derrota cuando Ousmane Dembelé recortó en el área y definió cruzado al 90+6′ para poner el dramatismo con el 5-4; finalmente, Jude Bellingham liquidó la contienda al 90+8′ con una soberbia jugada individual desde la media cancha, amagando dentro del área para sellar el 6-4 definitivo.

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