
(De Primera) Los Bravos de León sufrieron una dolorosa derrota por 3-2 ante los Tigres de Quintana Roo en el Estadio Beto Ávila Sherwin-Williams, en un compromiso que la novena leonesa controló durante ocho entradas completas, pero que terminó definiéndose en el cierre del noveno rollo a favor de los locales.
La escuadra visitante pegó primero desde el inning de apertura; Dairon Blanco negoció un pasaporte y posteriormente llegó al plato impulsado por un sencillo de Gabriel Cancel por la antesala, aprovechando un desvío del lanzador Ernesto Borges para poner las cosas 1-0. El juego se mantuvo en un cerrado duelo de pitcheo gracias a una soberbia apertura de Jeff Lindgren, quien colgó seis argollas permitiendo apenas un imparable, dando seis bases por bolas y recetando dos chocolates.
León incrementó la distancia en el quinto episodio luego de que Jermaine Palacios conectara un imparable y fuera remolcado por otro sencillo al prado izquierdo cortesía de Esteban Quiroz para colocar el 2-0 transitorio. El relevo de Nathanael Heredia y Carlos Espinal mantuvo la blanqueada hasta el umbral del último capítulo.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en la conclusión de la novena entrada ante los envíos de Robert Gsellman, quien cargó con el revés. Tras embasarse J.J. Matijevic, Troy Viola conectó un imparable productor al jardín izquierdo que rompió el cero local. Con dos outs en la pizarra, Phillip Ervin se vistió de héroe al conectar un sencillo al jardín central que remolcó a Aldo Flores y a Troy Viola, dejando tendidos en el terreno a los Bravos con el 3-2 definitivo. La victoria se le adjudicó al cerrador José Adames tras retirar el noveno rollo por la vía del ponche.

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