
(De Primera) La escudería Cadillac vivió una jornada dominical catastrófica en el circuito de Spielberg, luego de que sus dos monoplazas se vieran obligados a abandonar la competencia apenas en las primeras vueltas de la carrera.
El finlandés Valtteri Bottas fue el primero en tomar el camino a los boxes debido a severos problemas en el sistema de frenado de su coche, un destino idéntico al que minutos más tarde sufriría su compañero, el mexicano Sergio «Checo» Pérez, quien tuvo que ingresar a los pits para retirar de forma definitiva su vehículo por el mismo inconveniente mecánico.
A través de sus plataformas oficiales, el equipo estadounidense confirmó la doble baja explicando el origen del fallo: “El dúo MAC-26 se retirará, ya que ambos coches luchan con frenos que se sobrecalientan”. La situación se tornó crítica en el monoplaza del piloto tapatío, quien alertó por el radio a sus ingenieros sobre la presencia de “mucho humo en el cockpit”, factor determinante para que el garaje tomara la decisión inmediata de detener la marcha por seguridad y dar por terminado un fin de semana para el olvido.

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