
(De Primera) En el arranque de la serie en el Toros Mobil Park, los Bravos de León cayeron por la mínima diferencia de 1-0 frente a los Toros de Tijuana. El compromiso se caracterizó por un dominante duelo desde el montículo que se prolongó sin anotaciones a lo largo de once episodios, resolviéndose finalmente a favor de los locales en la conclusión de la duodécima entrada mediante un cuadrangular solitario de Franchy Cordero.
Felipe González cumplió con una destacada apertura por el bando leonés al colgar seis argollas consecutivas en la pizarra, labor en la que únicamente toleró un indiscutible, recetó seis chocolates y no otorgó pasaportes. El serpentinero diestro maniató por completo a los maderos de la frontera para mantener el juego cerrado antes de ceder su lugar a los relevistas.
El bullpen de León prolongó la blanqueada gracias a las efectivas intervenciones de Phillips Valdez, Carlos Morales, Robert Gsellman y Nathanael Heredia. Posteriormente, Leonardo Taveras se encargó de colgar el cero en el undécimo capítulo antes de regresar al centro del diamante para afrontar el desenlace del juego en el duodécimo inning.
A pesar de que la artillería de los Bravos generó constantes amenazas durante el cotejo, la contundencia frente al plato nunca llegó. La novena del Bajío cosechó un total de seis imparables y negoció cuatro boletos, pero careció de bateo oportuno al registrar un pobre 1-14 con corredores en posición de anotar, dejando atascados a 12 hombres en las colchonetas.
El peso de la ofensiva visitante recayó en Jimmy Kerrigan y Gaige Howard con un par de hits por cabeza, complementados por sencillos individuales de Carlos Martínez y Connor Panas. En la otra trinchera, el iniciador fronterizo A.J. Medina laboró seis sólidos episodios en blanco y los relevistas de Tijuana consiguieron preservar la argolla de forma combinada hasta el final.
El pizarrón electrónico se mantuvo inalterado hasta la parte baja del duodécimo rollo. En el mismísimo primer envío de ese turno, Franchy Cordero prendió la pelota con solidez por todo el callejón entre los jardines derecho y central, logrando un batazo de cuatro esquinas que sentenció el encuentro y dejó tendida a la escuadra leonesa por 1-0.
La victoria en las estadísticas se la apuntó Aneurys Zabala tras un relevo de un tercio y una entrada completa sin daño, tramo en el que abanicó a dos contrarios. Por el contrario, el descalabro fue al registro de Leonardo Taveras, aun cuando la labor colectiva del pitcheo de Bravos limitó a Tijuana a solo cinco imparables y acumuló un total de 12 ponches en la jornada.

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