
(De Primera) El Lumen Field rugió como nunca. Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones de la Conferencia Nacional (NFC) al derrotar 31-27 a los Los Angeles Rams, asegurando su lugar en el Super Bowl LX. El encuentro fue un auténtico festival ofensivo que se definió hasta el último suspiro gracias a una defensiva de Seattle que «no se rompió» en la zona roja.
El mariscal de campo de los Seahawks, Sam Darnold, entregó la actuación de su vida en el momento más oportuno. Darnold terminó con 346 yardas y tres envíos de touchdown, conectando de forma quirúrgica con Jaxon Smith-Njigba, quien fue una pesadilla para la secundaria de los Rams con 10 recepciones y 153 yardas.
La «Ley del Ex» también se hizo presente cuando Cooper Kupp, ahora con el uniforme de Seattle, anotó un touchdown de 13 yardas en el tercer cuarto que puso tierra de por medio y desató la locura en las tribunas.
A pesar de verse abajo por 11 puntos, Matthew Stafford y los Rams nunca bajaron los brazos. Una conexión espectacular de 34 yardas con Puka Nacua acercó a los visitantes 31-27. En los minutos finales, Los Ángeles logró avanzar hasta la yarda 6 de Seattle; sin embargo, en una cuarta oportunidad crucial, el esquinero All-Pro Devon Witherspoon desvió un pase dirigido a Terrance Ferguson en las diagonales, sellando el triunfo para los locales.
Con este resultado, queda definido el escenario para el próximo 8 de febrero en Santa Clara, California. Los Seattle Seahawks se enfrentarán a los New England Patriots, reeditando el histórico Super Bowl XLIX.

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